Mi Percepción
y mi Trabajo como Docente
Cuando somos
niños, imaginamos lo que vamos a ser de “grandes”, nos gustan los trabajos de
nuestros padres, o de alguien quien apreciamos o admiramos, pero a veces no
sabemos que distante es la realidad de la imaginación. Hoy al iniciar mi
historia como maestra, no puedo recordar a ciencia cierta lo que quería ser,
solo recuerdo que me gustaba hacer pasteles de tierra y tenía una tienda donde
las hojas de los arboles eran los billetes, que usábamos para comprar.
Así como
cuando éramos niños, muchos de nosotros no pensábamos ser maestros, pero ahora lo
somos. Mi historia empieza cuando al pasar por un mercado escuchó una canción
en inglés. Me gusto tanto, que regreso a comprar el cassette, tenía como
portada una fotografía de los “Beatles”, llegué a casa e inmediatamente lo
puse, yo estaba fascinada, este fue el inicio de mi carrera. Empecé a tener un
acercamiento más con el idioma y después mis padres decidieron mandarme a
estudiar a Puebla idiomas, era lo que yo quería, sin imaginarme siquiera que me
convertiría en maestra. Lo que uno piensa es en aprender el inglés, pero no
sabes que el enseñar es una responsabilidad muy grande. Cuando estudiamos no
pasaremos de una calificación reprobatoria, pero cuando ya estamos trabajando y
transmitiendo lo que aprendiste en la universidad te enfrentas a cosas que
desconoces totalmente como:
·
Que ser maestro es una profesión muy noble y muy
difícil.
·
Que no
basta solo saber contenidos, sino que las relaciones humanas y la interrelación
entre alumno-maestro y viceversa son muy importantes para alcanzar los
objetivos.
·
Que el
maestro debe estar actualizado y debe de tener una preparación continúa.
·
Que se
debe analizar y evaluar los objetivos alcanzados y los no logrados.
·
Que
todos aprendemos de diferente forma, que cada persona tiene su ritmo y su forma
de hacer las cosas.
·
Que
cada material didáctico debe ser claro y preciso y con un objetivo de uso
específico.
·
Y que
la educación de un niño o joven se debe de dar en equipo: los padres factor
sumamente importante, que representa el apoyo en casa, el maestro-institución y
el estudiante mismo.
Después de mi servicio social que
comprendía un curso de inglés para niños, llegó el momento de hacer mis
prácticas profesionales en una preparatoria incorporada a la BUAP, dando cursos
a jóvenes de distinto edades y nivel académico. “ya no eran mis niños dóciles y
obedientes” eran jóvenes con gustos e ideologías diferentes, difíciles de
convencer. Sus características eran las siguientes: edades muy desfasadas
(entre 16 y 28), con intereses muy distintos desde aprender bien hasta sólo ir
por obtener un documento, alumnos indisciplinados, rebeldes sin motivación
alguna para estudiar y con muchos problemas personales, familiares por
resolver. Una mínima cantidad de jóvenes que realmente quería estudiar.
Me enfrenaba a muchas cosas que yo
desconocía, de las cuales no tenía experiencia y en un momento dado no sabía
cómo manejar. Tenía conocimientos de la materia, como lo menciona Esteve (2003)
en ”la Aventura de Ser Maestro”, sabía
de metodología, de material didáctico, había estudiado e investigado sobre
motivación, pero no sabía cómo quitarles su forma tan errónea y pobre de
pensar. Era el justo momento de aplicar lo que sabía e investigar sobre todo lo
que desconocía. Aprendí de esta experiencia los diferentes roles que tiene un
docente y que cada uno de los maestros tenía que usar su ingenio para adaptar
metodologías y estrategias de aprendizaje a cada grupo de estudiantes de
acuerdo a sus características.
Estas vivencias me impulsaron hacer una
investigación, análisis y comparación del uso de material didáctico “Visual
Aids”, tomando un grupo control de La Facultad de Filosofía y Letras en la
carrera de Lenguas Modernas. Siendo los resultados favorables. Algunos aspectos
que se pudieron observar fue la apatía en algunos docentes al querer observar
su clase, así como el “gastar” tiempo y dinero para usar material visual por
estar acostumbrados a una educación tradicionalista.
Después de esto continúe trabajando
como docente en diferentes instituciones educativas y también me incorpore al
sector productivo. Actualmente trabajo en sistema Conalep y me gusta estar a la
vanguardia con la educación. Ahora después de casi 25 años de experiencia,
puedo decir que nunca he terminado de aprender.
En mis clases hago todo lo posible por que el
alumno aprenda, independientemente de las inteligencias, habilidades y
destrezas que tenga desarrolladas, la clase es cordial, amena, es importante
que se sientan a gusto y en confianza para que se dé una comunicación efectiva,
la forma en conducirnos es con respeto, orden y disciplina, y les digo que para
mi ellos son lo más importante, procuro que tengan una educación integral, que
sean excelentes profesionistas y excelentes personas. Al inicio les pongo un video
para que se analicen y se convenzan de lo que quieren ser, si escogieron bien o
no. Y al terminar cada semestre de forma
personal, hago un análisis para ver si tanto mis alumnos como yo logramos
nuestros objetivos. Cada semestre es una nueva oportunidad para innovar, para
hacer cosas nuevas, cosas que no he hecho y que demuestran que realmente
obtuvieron las competencias.
Continuando con mi relato puedo
decirles que yo en particular no he tenido que confrontar mi carrera como tal,
puesto que estudie para enseñar, tengo la formación en docencia, pedagógica y
metodológica. Mi carrera se llama Licenciatura en la Enseñanza de Lenguas
Extranjeras y soy egresada de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla. Es
como una escuela NORMAL con la diferencia del Idioma, nos enseñaron
metodología, como diseñar y aplicar estrategias de aprendizaje, como preparar
una clase “Lesson Plan”, patrones de entonación, todo tipo de materiales
impresos, visuales, audiovisuales, motivación, evaluación, etcétera, pero a pesar
de eso no todas las técnicas y métodos de aprendizaje se aplicaron. Dista lo
teórico con lo práctico porque una cosa es “conocer” y “aprender” y otra muy
distinta a “usar”, “Aplicar” y “funcionar”. Cuando aplicamos es
verdaderamente cuando se aprende, debido a, que nos permite observar sí las
estrategias o métodos funcionan como se han proyectado o no, para cada grupo
específico de alumnos. Y para complementar en el documento “La aventura de ser
Maestro”, el autor enfatiza que “se aprende a ser profesor por ensayo y error”.
Esteve, J. (2003). Cada acierto te hace sentir bien y cada fracaso te hace
sentir mal, pero gracias a esto, es como aprendemos y mejoramos. Para mí, esta
especialidad viene a ser un complemento muy importante en mi carrera que me
permite ir más allá del uso de un material impreso o de cierta metodología. Los escenarios en los
cuales nos hemos formado, nuestra experiencia, todo lo que somos y sentimos
forman nuestra identidad profesional.
Buenas tardes Miss Carol:
ResponderEliminarCreo que al igual que todos tenemos ese espíritu enorme por realizar nuestras tareas como docentes. Que mejor manera de expresar en este blog el caminar que hemos ido forjando a través de los años, pero que nos ha servido para mejorar cada día más. El prepararnos cada día más en la profesión que desempeñamos nos hace gente con valores, aptitudes y actitudes, muy importantes en nuestros días.
Feliz dia del maestro y muchas gracias por compartir estas experiencias.
Saludos
Oswaldo